Antes de perseguir el dinero es necesario mejorar el trabajo y aprender a ganar antes de gastar. Quien cumple estos dos aspectos merecería y podría, si lo desea, ser jefe o trabajar para si mismo.

Texto encontrado en un libro:

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Hijo mío:

El mundo está lleno de gente que pretende hacer un millón de pesos en sueños cada noche, en vez de hacer cinco pesos de plata cada día. Siempre he encontrado que me conviene más regalar unos cuantos pesos a un hombre de esta clase que darle un empleo.

Si mis empleado quisieran pensar en cómo mejorar su trabajo al menos la mitad del tiempo que dedican a inventar razones para pedir préstamos a cuenta de su sueldo, no habría manera de impedir que llegaran a ser jefes, pero tampoco me opondría porque al aumentar ellos sus ingresos crecerían mis utilidades.


Pero yo siempre he sostenido que el individuo que el último día de la semana tiene que forzar la alcancía de sus niños para poder abordar el autobús, no va a ser un gran financiero el día que yo le permita manejar mi dinero. Llenará de agujeros mi cuenta del banco.

Nunca llegarás a ser un gran administrador si aprendes a gastar antes de haber aprendido a ganar. Para el gastador el día de cobro siempre parece demasiado lejos, y nunca obtiene de cada peso más de sesenta centavos de provecho; pero un peso tiene 106 centavos para el hombre listo que nunca llega a gastar el peso, sino únicamente los seis centavos.

AUTOR ANÓNIMO

Ahora la pregunta es ¿cómo gastar solamente los seis centavos y conservar el peso entero? Planificando de antemano lo que se hará con cada uno de ellos. Dividiendo y apartando un porcentaje para las diferentes necesidades. Invertir pero con prudencia y destinar por lo menos una pequeña parte para ahorro.