Dale Carnegie dijo una vez  “La gente rara vez tienen éxito a menos que se diviertan con lo que están haciendo”. Esto es refiriéndonos principalmente al trabajo.

Es cierto que no siempre el trabajo puede ser solo diversión. Se tendrá siempre cierta responsabilidad y es posible que algunos aspectos de él no agraden demasiado o puedan requerir a veces esfuerzo o sacrificio, pero mientras lo agradable y satisfactorio sea mayor vale la pena.

Muchas veces se trabaja más por dinero o por necesidad que por gusto y de momento no se ven más opciones. No hay tiempo para pensar en lo que a uno realmente le gusta, es más importante que no se acabe el de pagar las cuentas. Pero tratando de verle el lado bueno, lo positivo o incluso lo divertido al trabajo que se hace ahora; la importancia que tiene para otros, haciéndolo alegremente y buscando siempre mejorar será más posible llegar a un progreso que finalmente lo lleve a hacer lo que realmente desea, o por lo menos a tener una mejor actitud.

En realidad no toda la gente tiene sueños por realizar ni sabe que le gustaría, pero su trabajo es util y eso puede ser también muy satisfactorio. Solo que nadie debe conformarse con al menos no seguir aprendiendo, sabiendo más cosas, superándose, aunque sea de forma autodidacta. Es ahí donde se verán los intereses y lo más que se podría ser capaz de hacer.

Y hablando de quien desee tener un negocio propio, el gusto por lo que haces es fundamental para el éxito. Con ello te mantienes motivado y te lleva a creer en tu idea. Sobre todo te ayuda a ser persistente aunque no tengas resultados tan pronto como quisieras y a salvar obstáculos. En ella se basa cualquier logro que se obtenga. Si algo es capaz de cansar a alguien rápido entonces tal vez no sea lo que debe hacer.

Pero la pasión, aplicada en los negocios, no se trata de dejarse llevar por ella sin pensar sino  hay que emplearla  en buscar soluciones e ideas. En este caso la pasión se acompaña de convicción y de estar dispuesto a asumir ciertos riesgos medidos y tener flexibilidad para cambiar la estrategia si no resulta lo que estamos haciendo y de la manera que lo hacemos, así como  aprender lo que sea necesario.

“Si no hay pasión de por medio es muy probable que las cosas se realicen, pero nunca serán el reflejo de tu personalidad. Cuando los proyectos se parecen a su dueño entonces no solo serán exitosos, sino serán también un sello distintivo de lo que estás haciendo”. (Carlos Robert, empresario).

Debemos estar conscientes primero de nuestras fortalezas y debilidades. Es sumamente importante establecer metas y ponerles un plazo de tiempo que sea realista, y aún cuando no se lograra en ese plazo continuar o cambiar a un plan B.

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