Esta historia  “Eres un águila o un pato?” la leí una vez en un correo y ahora me la vuelven a compartir. Cuentan que es verídica y  hay casos similares que la confirman, yo misma supe de uno de ellos.

Un trabajo, por más sencillo y modesto que sea, debe hacerse de la manera más profesional posible. Por ejemplo alguien me contó de un hombre joven que puso un puesto de hamburguesas, pero tanto la apariencia de su puesto como su propio aspecto fueron arreglados con esmero.

Preparaba las hamburguesas y atendía a la gente vestido con un traje elegante y con moño en el cuello, no usaba una camiseta cualquiera. Además todo lucía muy limpio e impecable. Era muy amable y atendía con una sonrisa. Tuvo bastante éxito y  ganó mucho dinero.

Cualquier cosa que se haga, por más humilde que parezca, hay que hacerla de la manera más profesional posible.

Esta es la historia de las águilas y patos:

Águila o pato, tu decides.

águilapato

Rodrigo estaba haciendo fila para poder ir al aeropuerto. Cuando un taxista se acercó, lo primero que notó fue que el taxi estaba limpio y brillante. El chofer bien vestido con una camisa blanca, corbata negra y pantalones negros muy bien planchados, el taxista salio del auto dio la vuelta y le abrió la puerta trasera del taxi. Le alcanzó un cartón plastificado y le dijo: yo soy Willy, su chofer. Mientras pongo su maleta en el portaequipaje me gustaría que lea mi Misión.

Después de sentarse, Rodrigo leyó la tarjeta: Misión de Willy: “Hacer llegar a mis clientes a su destino final de la manera mas rápida, segura y económica posible brindándole un ambiente amigable”.

Rodrigo quedo impactado. Especialmente cuando se dio cuenta que el interior del taxi estaba igual que el exterior, ¡¡limpio sin una mancha!

Mientras se acomodaba detrás del volante Willy le dijo, “Le gustaría un café? Tengo unos termos con café regular y descafeinado”. Rodrigo bromeando le dijo: “No, preferiría un refresco” Willy sonrío y dijo: “No hay problema tengo un hielera con refresco de Cola regular y dietética, agua y jugo de
naranja”.
Casi tartamudeando Rodrigo le dijo: “Tomare la Cola dietética

Pasándole su bebida, Willy le dijo, “Si desea usted algo para leer, tengo el Reforma, Esto, Novedades y Selecciones…”

Al comenzar el viaje, Willy le paso a Rodrigo otro cartón plastificado, “Estas son las estaciones de radio que tengo y la lista de canciones que tocan, si quiere escuchar la radio”.

Y como si esto no fuera demasiado, Willy le dijo que tenia el aire acondicionado prendido y preguntó si la temperatura estaba bien para él.

Luego le avisó cual seria la mejor ruta a su destino a esta hora del día. También le hizo conocer que estaría contento de conversar con él o, si prefería lo dejaría solo en sus meditaciones.

“Dime Willy, -le pregunto asombrado Rodrigo- siempre has atendido a tus clientes así?”

Willy sonrió a través del espejo retrovisor. “No, no siempre. De hecho solamente los dos últimos dos años. Mis primero cinco años manejando los gaste la mayor parte del tiempo quejándome igual que el resto de los taxistas. Un día escuche en la radio acerca del Dr. Dyer un “Gurú” del desarrollo personal. El acababa de escribir un libro llamado “Tú lo obtendrás cuando creas en ello”. Dyer decía que si tu te levantas en la mañana esperando tener un mal día, seguro que lo tendrás, muy rara vez no se te cumplirá. El decía: Deja de quejarte. Se diferente de tu competencia. No seas un pato. Se un águila. Los patos solo hacen ruido y se quejan, las águilas se elevan por encima del grupo”.

“Esto me llego aquí, en medio de los ojos”, dijo Willy. “Dyer estaba realmente hablando de mi. Yo estaba todo el tiempo haciendo ruido y quejándome, entonces decidí cambiar mi actitud y ser un águila. Mire alrededor a los otros taxis y sus chóferes… los taxis estaban sucios, los chóferes no eran amigables y los clientes no estaban contentos. Entonces decidí hacer algunos cambios. Uno a la vez. Cuando mis clientes respondieron bien, hice más cambios”.

“Se nota que los cambios te han pagado”, le dijo Rodrigo.

“Si, seguro que si”, le dijo Willy. “Mi primer año de águila duplique mis ingresos con respecto al año anterior. Este año posiblemente lo cuadruplique. Usted tuvo suerte de tomar mi taxi hoy. Usualmente ya no estoy en la parada de taxis. Mis clientes hacen reservación a través de mi celular o dejan mensajes en mi contestador. Si yo no puedo servirlos consigo un amigo taxista águila confiable para que haga el servicio”.

Quejarse o elevarse

Willy era fenomenal. Estaba haciendo el servicio de una limusina en un taxi normal.

Posiblemente haya contado esta historia a mas de cincuenta taxistas, y solamente dos tomaron la idea y la desarrollaron. Cuando voy a sus ciudades, los llamo a ellos. El resto de los taxistas hacen bulla como los patos y me cuentan todas las razones por las que no pueden hacer nada de lo que les sugería.

Willy el taxista, tomo una diferente alternativa: El decidió dejar de hacer ruido y quejarse como los patos y volar por encima del grupo como las águilas.

No importa si trabajas en una oficina, en mantenimiento, eres maestro, un servidor publico,”político”, ejecutivo, empleado o profesionista, ¿Cómo te comportas? ¿Te dedicas a hacer ruido y a quejarte? ¿Te estás elevando por encima de los otros?

Recuerda: ES TÚ DECISIÓN.

 

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Basado en una plática que dio en conferencia una consultora de Jafra encumbrada, Ana María R. de Muñoz, un día entre 2004 y 2005.

“Cómo hacer dinero”, “cómo conseguir dinero”, no hay fórmula rápida (como no sea sacárselo en un sorteo), solo es cuestión de ir adquiriendo ciertos hábitos diarios encaminados a la prosperidad. Sin embargo, si existen ideas creativas que de momento podrían sacar de un apuro económico.

Remedios para llenar una bolsa pobre:

  • piggy-bank-968302_640Guarda 1 de cada 10 de tus ganancias. Su creciente peso trae paz. Hacerlo aún teniendo deudas y de cada 10 pesos hacer de cuenta que sólo hubo 9. El resto irlo ahorrando, en un banco, para disponer de el a largo o tal vez mediano plazo (o solo que se tratara de una extrema emergencia, de vida o muerte, si no ni tocarlo). Que el empleo de ese dinero represente una inversión de por vida. No usarlo todo después y continuar con el ahorro.
  • monedas, ahorroControla tus gastos. Separar el dinero que se utilizará en los gastos básicos (la renta, la luz, la comida, diversiones, colegiaturas, transporte o gasolina, etc.) y no traer todo en un mismo monedero o cartera. Comparto por cierto este artículo que sugiere como distribuir el dinero del que se dispone: El método de los cántaros te ayudará a ahorrar.
  • Haz que tu oro se multiplique. Hacer que haya un incremento. Puede ser buscar un ingreso extra. Ofrecer un servicio con toda la excelencia de que se sea capaz. También invertir y emprender (es un mito que para ello se necesita mucho dinero, aunque si se necesita cierta preparación, capacitación y poder asumir los riesgos). Buscar prosperar ya sea en un empleo o en un negocio propio. También continuar toda la vida aprendiendo nuevas cosas y no conformarse con lo que ya se sabe.
  • Busca y procura la excelencia en lo que hagas, ya sea como empleado, como autónomo o como emprendedor. Hazte digno de recomendaciones. Lo mismo si lo que se tiene es un oficio o venta de cualquier cosa en la calle o hasta limpiar parabrisas de los carros que pasan. A cualquier actividad -por sencilla o humilde que sea- darle categoría, como si fuera algo muy profesional, y cuidar la imagen que se da (al menos andar limpio, si la naturaleza del trabajo lo permite, o tener el puesto o lugar lo más bonito posible). Hay que quitarse esa mentalidad de pobreza, que aunque ser pobre no es malo ni vergonzoso puede generar tensiones, frustración, vulnerabilidad, falta de desarrollo y oportunidades.  Si es en un empleo lo más recomendable es olvidarse del “que mi trabajo hable por mí”. No siempre se reconoce a quien trabaja más o hace mejor las cosas, o no siempre los jefes se dan cuenta; así que también es necesario, sin ser molesto o pedante, hacerlo notar con cierta regularidad. Habla tú de tu trabajo.
  • Protege tu tesoro de posibles pérdidas. Paga tus deudas lo más rápido posible y no compres lo que de momento no puedes pagar.
  • ¿Cuanto necesitaría o desearía ganar cada mes? Mentalízate fijando esa cantidad en tu mente. Anótala también en un lugar donde la veas constantemente.
  • Lucha  por tener tu propia casa, no pagues renta toda la vida. “Pase lo que pase, esto es lo que necesito ganar”, e ir por esa meta.
  • Asegúrate ingresar para tu vejez. Planear la independencia y solvencia en esa edad. Y aún en la vejez seguir ganando, seguir trabajando, seguir produciendo, seguir aprendiendo cosas nuevas.
  • Aumenta tu habilidad para ganar. Aprender a desarrollar miles de estrategias. Búscale el modo. Aprende. Lee historias de éxito. Compra revistas para emprendedores (aunque hay que decir que no todo mundo nació para ser emprendedor, pero si a alguien le llama la atención no es imposible y se puede comenzar de cero). Capacítate. Busca cursos.
  • “El bolsillo del perezoso, miedoso o indeciso  siempre está en quiebra”.  Palabras muy duras con las que no todos estarán de acuerdo.
  • Reflexión del Albert Einstein sobre la crisis.
  • Dinero urgente (ideas creativas en varios artículos de Wikihow y la red.

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