Basado en una plática que dio en conferencia una consultora de Jafra encumbrada, Ana María R. de Muñoz, un día entre 2004 y 2005.

“Cómo hacer dinero”, “cómo conseguir dinero”, no hay fórmula rápida (como no sea sacárselo en un sorteo), solo es cuestión de ir adquiriendo ciertos hábitos diarios encaminados a la prosperidad. Sin embargo, si existen ideas creativas que de momento podrían sacar de un apuro económico.

Remedios para llenar una bolsa pobre:

  • piggy-bank-968302_640Guarda 1 de cada 10 de tus ganancias. Su creciente peso trae paz. Hacerlo aún teniendo deudas y de cada 10 pesos hacer de cuenta que sólo hubo 9. El resto irlo ahorrando, en un banco, para disponer de el a largo o tal vez mediano plazo (o solo que se tratara de una extrema emergencia, de vida o muerte, si no ni tocarlo). Que el empleo de ese dinero represente una inversión de por vida. No usarlo todo después y continuar con el ahorro.
  • monedas, ahorroControla tus gastos. Separar el dinero que se utilizará en los gastos básicos (la renta, la luz, la comida, diversiones, colegiaturas, transporte o gasolina, etc.) y no traer todo en un mismo monedero o cartera. Comparto por cierto este artículo que sugiere como distribuir el dinero del que se dispone: El método de los cántaros te ayudará a ahorrar.
  • Haz que tu oro se multiplique. Hacer que haya un incremento. Puede ser buscar un ingreso extra. Ofrecer un servicio con toda la excelencia de que se sea capaz. También invertir y emprender (es un mito que para ello se necesita mucho dinero, aunque si se necesita cierta preparación, capacitación y poder asumir los riesgos). Buscar prosperar ya sea en un empleo o en un negocio propio. También continuar toda la vida aprendiendo nuevas cosas y no conformarse con lo que ya se sabe.
  • Busca y procura la excelencia en lo que hagas, ya sea como empleado, como autónomo o como emprendedor. Hazte digno de recomendaciones. Lo mismo si lo que se tiene es un oficio o venta de cualquier cosa en la calle o hasta limpiar parabrisas de los carros que pasan. A cualquier actividad -por sencilla o humilde que sea- darle categoría, como si fuera algo muy profesional, y cuidar la imagen que se da (al menos andar limpio, si la naturaleza del trabajo lo permite, o tener el puesto o lugar lo más bonito posible). Hay que quitarse esa mentalidad de pobreza, que aunque ser pobre no es malo ni vergonzoso puede generar tensiones, frustración, vulnerabilidad, falta de desarrollo y oportunidades.  Si es en un empleo lo más recomendable es olvidarse del “que mi trabajo hable por mí”. No siempre se reconoce a quien trabaja más o hace mejor las cosas, o no siempre los jefes se dan cuenta; así que también es necesario, sin ser molesto o pedante, hacerlo notar con cierta regularidad. Habla tú de tu trabajo.
  • Protege tu tesoro de posibles pérdidas. Paga tus deudas lo más rápido posible y no compres lo que de momento no puedes pagar.
  • ¿Cuanto necesitaría o desearía ganar cada mes? Mentalízate fijando esa cantidad en tu mente. Anótala también en un lugar donde la veas constantemente.
  • Lucha  por tener tu propia casa, no pagues renta toda la vida. “Pase lo que pase, esto es lo que necesito ganar”, e ir por esa meta.
  • Asegúrate ingresar para tu vejez. Planear la independencia y solvencia en esa edad. Y aún en la vejez seguir ganando, seguir trabajando, seguir produciendo, seguir aprendiendo cosas nuevas.
  • Aumenta tu habilidad para ganar. Aprender a desarrollar miles de estrategias. Búscale el modo. Aprende. Lee historias de éxito. Compra revistas para emprendedores (aunque hay que decir que no todo mundo nació para ser emprendedor, pero si a alguien le llama la atención no es imposible y se puede comenzar de cero). Capacítate. Busca cursos.
  • “El bolsillo del perezoso, miedoso o indeciso  siempre está en quiebra”.  Palabras muy duras con las que no todos estarán de acuerdo.
  • Reflexión del Albert Einstein sobre la crisis.
  • Dinero urgente (ideas creativas en varios artículos de Wikihow y la red.

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